En Cartel

«Late El Corazón De Un Perro»

Escrito por marcelacoronel

HERNÁN:
El pueblo nos traga, Ana. Y los que nos quedamos solos nos vamos apagando de a poco. Los que pueden se inventan alguna vida, como tu mamá… y los otros, aprendemos a vivir con lo que alguna vez nos dio alegría.
. . .

¿Cómo es el abrazo entre una madre y una hija que hace años no se ven? ¿Hasta qué punto puede estirarse una mentira con el afán de edificar una verdad que nos ayude a vivir? ¿Qué lógica opera en la voluntad de una persona que acumula de manera compulsiva todo tipo de objetos? ¿De qué forma es posible desarticular ese universo sin que su vida colapse? En un pueblo del interior profundo de la provincia de Santa Fe, una azafata y un bombero tienen veinticuatro horas para convencer a una mujer de desprenderse de una sobreacumulación de muebles, objetos y basura que la mantienen cautiva en su propia casa.
Mientras afuera el pueblo añora con imitar el lustre de una ciudad moderna, puertas adentro Mabel, en pie de guerra, se aferra de manera estoica a los objetos que edificaron la identidad de su historia y la de su familia. Viviendo en una suerte de volcán latente, con la vida cotidiana reducida a la estrechez de un pasillo que se abre entre montañas de muebles y basura; Mabel se reencuentra con su hija Ana tras años de no verla. Con la ayuda de Hernán, amigo del colegio y primer amor de la adolescencia; Ana intenta sacar a su madre de aquel frágil e impenetrable territorio.
¿Cómo se quiere a una madre que nos hizo mucho daño? ¿Acaso el amor se desvanece con la distancia? ¿Acaso el perdón es permeable al paso del tiempo?
Late el corazón de un perro abre preguntas como quien abre los cajones del viejo aparador de la casa paterna. La condición extrema e irreversible de una madre, obligan a la convivencia forzada entre esa hija que se resiste a volver y ese muchacho que todavía hoy relata el amor de escuela con la vigencia de quien no quiere que el tiempo pase.
Late el corazón de un perro se vale de la intrincada lógica social que opera en los pequeños pueblos del interior, y desde la intimidad de un vínculo difícil construye espejos que incomodan; porque reflejan aquello que evitamos durante toda la vida: parecernos a lo que realmente somos.

MENCIÓN HONORÍFICA
FONDO NACIONAL DE LAS ARTES
PREMIO ARTES ESCÉNICAS 2018

Dramaturgia y Dirección: Franco Gabriel Verdoia

#EspacioCallejon @Gentiledie @AntonopulosMoni

ELENCO

MÓNICA ANTONÓPULOS – DIEGO GENTILE – SILVINA SABATER

HORARIOS

SÁBADOS 18.00 HORAS

LOCALIDADES DESDE $400/$320 (ESTUDIANTES Y JUBILADOS)

ESPACIO CALLEJÓN

Humahuaca 3759 – CABA

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